Un admirador en linea

Hoy les contare la historia de uno de esos días en que me contactó un chico amante de mis lecturas, mediante un correo me describió todas las cosas que quería hacer conmigo,  al principio me dio miedo pues no sabia quien estaba detrás de la pantalla, así que accedí a darle mi skype para ver de quien se trababa tan interesado admirador, hicimos una video llamada, apenas me vio no dejaba de expresarme lo impresionado que estaba de mi belleza, por supuesto estaba coqueteando,  no le creía mucho. Gracias, le respondí con amabilidad, al hablarme de mis historias parecía que me conociera demasiado, era muy apuesto, delgado, blanco, ojos claros y un cabello castaño hermoso que le llegaba al hombro, era fácil exitarme con solo verlo,  hablamos un buen rato, le pregunte donde se encontraba y me dijo que era un Venezolano en Argentina, una lastima, estos lejos respondí.

Como la llamada la respondí desde mi cama, había elegido el mejor ángulo para la cámara, que cuando moviera un poco el cabello enfocara un poco mi trasero, vestía un pijama tipo mono, largo, un poco transparente, dejaba que se marcara la bella tanga que cargaba, encima llevaba solo un top de licra donde mis pezones eran los protagonistas. Me encanta sentirme  sexy en casa, sentirme sexy para consentirme yo misma cuando no tengo alguien que lo haga, la verdad es que disfruto mucho más de mi cuerpo de lo que pueda hacerlo un hombre, cada erección, deseo, placer que causo en un hombre me complace, me ‘hace querer ser mejor en el plano sexual.

Notaba que me veía demasiado el pecho, así que cada vez me acomodaba más, le dije: hace calor, te molestaría si me pongo cómoda? “Para nada, respondió” yo sutilmente me voltee, eche a un lado mi cabello y me quite la parte superior, con un brazo tape mis senos mientras me acosté, podía notar su cara de desesperado,  enseguida imploró ver un poco más, con cuidado baje la pantalla de la laptop unos segundos y acaricie suavemente mis  pezones, le pedí que observara y que no se masturbara todavía, acomode la computadora encima de la mesa de noche, me arrodille encima de la cama he hice que la cámara enfocara mis posiciones  más calientes, quite la parte inferior del pijama quedandome solo en tanga, saque un vibrador que tenia muy cerca, recoste mi cuerpo encima de una almohada y empecé a lamerlo, a pasarmelo por el cuerpo, a lubricarlo y a introducirlo dentro de mi, “como me encantaría atravesar la pantalla” dijo él, mientras su voz se escuchaba algo agitada, note que también empezó a masturbarse, yo me concentre en complacerme, actuar sexy me ponía mas cachonda, saber que me miraba, que lo excitaba, que era toda una perra para el me hizo no durar mucho, le dije cuanto me encararía chuparselo y le demostré que podía hacerle mientras chupaba mi vibrador, lo escuche como se corría encima de él, lo que me hizo ir a bañarme, ponerme sexy e ir a pedirle un poco de azúcar a mi vecino, ahora mi admirador siempre esta ahí para cuando quiero jugar un poco en linea. 

Ojala mi vecino quiera darme algo más que azúcar, ustedes que me darían?

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Día de playa, parte II

Aparcamos el coche en un lugar vacío, había poca gente y estaba retirada, un par de sabanas en la arena, la cesta con la comida  y ahí estábamos nosotras, encantadas por el plan, hablamos absolutamente de todo, de como nos iba a cada una, a ella con su pareja y a mi en mi deseada soltería,  le dije que aunque estaba en pareja podía ser libre, responsable, feliz, solamente si de verdad la amaba, trate de dejarle claro que si ya no la quería que la dejara pasar, me cambio el tema y con ello serví un par de copas para empezar, la trate como a una reina, no quería que hiciera nada pues ahí estaba yo para complacerla, le hable de un par de chicos con quien salí, también le comente lo bella que era aquella mesera que trabajaba en un café muy cerca de aquí, se fue dando cuenta que yo no tenia problemas por la preferencia sexual, le costaba creer que me gustaba esa libertad pero así era, reímos, lloramos, sentimos y ahí estaba ella, lista para caer en mis brazos, decidí hacerla esperar un poco y que fuera ella la que buscara el primer beso,  al atardecer le pedí que manejara hasta un lugar donde la vista era increíble, un mirador que afortunadamente estaba muy solo, ya habíamos bebido botella y media, reíamos por cualquier cosa, de cuentos cuando eramos adolescentes, al final la historia se puso algo caliente cuando me contó un encuentro con otra chica que no era su pareja, al parecer no tenia mucho tiempo de haber pasado, me excite tanto que dio cuenta, su mirada se quedo muy fija en mi, movía un poco los labios y se acerco,  al darse cuenta que respondí nos volvimos completamente locas, le saque la ropa, lamí todo su ser, poco a poco,  mordi muy suavemente sus piernas, subiendo cada vez mas, introduje dos dedos en su vagina, masturbe su clítoris y sentí todos sus jugos, ella se levanto, me acostó en la parte trasera de su coche, abrió la guantera y saco un juguete muy divertido en forma de pene, ya yo estaba pidiendo a gritos ser masturbada, después de penetrarme lo encendió, fue la cúspide cuando empezó a lamer mi clítoris mientras me penetraba, con la otra mano agarraba mis senos, metía los dedos en mi boca, se montaba encima de mi y me volvía loca,  trago todo lo que salio de mi ser, nos levantamos, no paramos de besarnos hasta llegar a mi casa y fue cuando le propuse, con pena debo decir “quedate a dormir”.

Continuará…

Dia de playa, parte I

Era domingo y había decidido ir a la playa con una amiga, Agna, era realmente espectacular, de estatura baja, morena, ojos oscuros y cabello liso, con unas curvas despampanantes, queríamos divertirnos y salir un poco de la rutina a la que ella estaba acostumbrada, llego a mi casa desde muy temprano, llevaba una braga blanca muy corta que debaja ver su colorido bañador rosa, me pidió que me apurara, la verdad es que ni siquiera me había duchado, le pedí que pasara a la habitación y se pusiera comoda mientras yo me arreglaba.

Me dispuse a elegir lo que iba a usar, unos shorts muy cortos con una blusa de huequitos, que dejaba ver todo mi dorso,  agarre un bañador negro y lo lleve conmigo al baño para salir casi lista, como siempre mi mente vuela mientras me ducho y no podía dejar de pensar en Agna, no sabia que me pasaba, pues era primera vez que lubricaba pensando en una mujer, ella tenia una personalidad encantadora, unas piernas deseables y una voz exquisita, imaginaba como seria ella en el ámbito sexual.

Agna llevaba mas de 6 años en una relación con una mujer, muy atractiva de hecho pero siempre estaban peleando por cualquier cosa, ella no la sabia entender, en fin, Agna estaba un poco triste por la misma razón, pensé ¿Puedo ser yo quien le de un poco de cariño? No estaba nada mal, así que sali del baño un poco provocativa, solo con la parte inferior del bañador, con la excusa de que ella sujetara la parte de arriba, note la cara sorprendida de ella al escuchar mi ayuda, también por ver mis pechos por primera vez, siempre fuimos intimas pero todo en su espacio, jamas le había enseñado mis partes, note como aumento su respiración y tartamudeo un poco, se quedo muy sorprendida.

Me dirijo a la cocina a preparar algo para llevar y lo hice solo en bañador, ¡No me vestí!, trate en lo posible de provocar a Agna, me agachaba,  comi una fresa llena de chocolate que chorreo en mi pecho y le pedí que por favor me limpiara pero nada parecía funcionar del todo, empaque un par de botellas de vino, unos cuantos pedazos de pan, queso y por supuesto un par de copas, mis preferidas.

Dejemos que el día en la playa decida, me dije, me vestí y nos montamos en su coche..

Continuará…

Después del café

Después de un rato, mientras estaba ida viendo los ojos de aquel hombre guapo que me invito a su mesa, dijo sutilmente: “Soy profesor de informática, imparto clases en un colegio en horas de la tarde, te invito a que observes unos documentos que muestran que lo digo es cierto, vamos, esta a 5 minutos”.

Nos fuimos caminando por la arena, llegamos al colegio, solo estaban las señoras de limpieza, a quienes me presento como experta en ciencias y les aseguró que era parte del proyecto. Jum me dije, ya había algo raro pero me encantaba. “Por aquí estimada”, dijo. Al entrar era un pequeño laboratorio con 12 computadoras calculo, con un escritorio al fondo que encima tenia una laptop, rápidamente me invito a su escritorio para que viera de lo que me había hablado, retiro la silla así que yo tuve que inclinarme para poder leer, dejándole a su vista toda mi retaguardia en su máximo esplendor, el cabello tapaba toda mi cara, la electricidad dentro de mi se sentía y empecé a leer sin prestar la mas mínima atención, pues mi mente no dejaba de pensar en que había debajo de ese jean y esa chaqueta negra de cuero que llevaba, sin darme cuenta sentí sus manos recoger mi cabello muy suavemente, yo seguía “leyendo” mientras el bajaba la mirada y con ella sus manos, recorriendo desde el cuello poco a poco hasta manosear mis nalgas, mientras yo imaginaba ser una colegiala que le coqueteaba a su profesor, me sentía fugaz y le propuse “Profesor se que voy mal, casi pierdo el año por esta materia, estoy a toda su disposición para subir mi nota”.

Él, sonrió, des abotonó mi jean, quito mi blusa, observó mi interior, mientras me besaba quitó mi pantaleta y sumergió sutilmente su legua dentro de mi vagina, yo deje salir un gemido corto y me dijo “tranquila, afuera no se escucha nada de lo que hagamos aquí, puedes ser tu misma”, subió, des abotonó mi sujetador y mis senos quedaron completamente al aire, lamió, jugó, salvajemente me volteó y pegó mi cuerpo del escritorio, quitó su pantalón y rozo su pene en mis nalgas, haciéndome sentir muy cachonda, HAZLO YA!, le dije con voz de perra y me embistió como a una, poco después susurró a mi oído que ya había logrado subir el 20% de mi nota pero que oto 20% me lo ganaba dedicándoselo a su pene, sin pensarlo busque la silla, le pedí que se sentara y me arrodille a disfrutar de su sabor, de todos sus benditos centímetros de placer, se lo chupé hasta que se corrió en mi cara, me limpie y le dije, “esto no acaba aquí, voy por lo restante de la nota”.

El seguía sentado, disfrutando de la vista que le ofrecía mi cuerpo, como una gata me senté encima de el, pegando mis pechos de su cara y sacudiéndome como una cualquiera, “Donde estuviste todo este tiempo?” Preguntó, a lo que respondí: estudiando para este examen profe, nos levantamos, el saco una colchoneta que guardaba detrás de un escaparate, la echo en el suelo y me pidió que me pusiera en cuatro con una voz dominante que me volvió loca, mis gemidos inundaban el lugar, el sudor corría por todo nuestro cuerpo, a lo que explotamos de placer, intercambiamos miradas, nos vestimos y hasta un próximo encuentro..

Adriana

Era un día de esos en que despertaba sintiendome hermosa, al verme en el espejo vi lo deseable que seguía siendo a mis 28 años, a mi corta edad he conocido muchos hombres, altos, bajos, flacos, blancos, morenos, por supuesto todos apuestos, desde ese bello día de verano decidí crear este espacio para relatar todos mis encuentros sexuales, mientras me bañaba pensaba en ese café que casi siempre ayudaba a establecer un encuentro perfecto, lleno de lujuria, emoción y sobre todo acción pues, es la mejor forma de empezar el día.

Afortunadamente tengo un empleo de 2 de  la tarde a 10 de la noche, donde aprovecho la mañana para dedicarmela en cuerpo y alma, al salir de la ducha elegi unas de mis mejores piezas para vestir mi interior, era una tanga totalmente transparente, con un borde delicado que adornaba mi vientre, un sujetador de encaje del mismo color, se adaptaba perfectamente a mi cuerpo esbelto, a todas estas les contare un poco mas de mi apariencia, mido 1.78, soy una mujer rubia de ojos claros, me encanta oler a fragancias suaves, delicadas. Ese día mientras humectaba mi piel, rozaba mis dedos suavemente, sentía e identificaba cada parte de mi cuerpo, sentía placer al mirarme, al tocarme, sin darme cuenta ya estaba llena de lujuria, mi clítoris imploraba ser masturbado, así que comencé a hacerlo, de lo suave a lo desesperado entre mis comodas sabanas, imaginando el misterio que me regalaba el día, ese galan que podria estar esperandome allí afuera para sentirme salvajemente, como ya iba un poco tarde según sentia, no introduje ningún juguete en mi interior pero les confieso que soy fanática de ellos, pocos minutos después mis fluidos salieron recorriendo mis nalgas, como deseaba tener un encuentro en ese momento que seguir disfrutando pero en vez de lamentar me sentía lista para encontrar a esa persona que me daría una larga explotación de placer.

Decidí vestirme con unos jeans pegados al cuerpo, una blusa estampada y fresca pues estaba soleado afuera y ya yo venia con algo de calor por lo pasado, al salir de la casa estaba mi vecino, muy atractivo, de ojos oscuros, moreno, casi de mi estatura supongo, me deleito con un saludo y una mirada picara, ya sabran de el alrededor de mis relatos, debo confesar que aun estoy esperando que toque a mi puerta con la excusa de un poco de azúcar, me dirigí hasta un café situado al frente del mar que me queda a unas cuantas calles, me atendió una joven muy amable pero sobre todo atractiva, el uniforme que llevaba le quedaba muy bien marcado, si que esta buena me dije, pedí un café con algo de crema, al llegar la chica también me trajo el periódico, era perfecto pues estábamos en unos días muy llenos de política y podía sacarle conversación a un hombre que aseguro tendría unos 35 y a simple vista parecía de poco compromiso, como me encantan.

Y asi fue, le dije serena pero con un poco de indignación una opinión de lo que pasaba en el país, el muy cordial, respondió con un toque de sabiduría y me invito a su mesa para explicarme desde su punto de vista.

Continuará…